Muñecas de trapo que se vuelven de porcelana
Me siento muñeca de trapo, con la que se juega, dándole trato de trapo, siento la impotencia dentro de mí, a la vez que siento un odio inmenso acompañado de una insaciable sed de venganza, me encantaría ver cómo se inmolan aquellos que sembraron en mí a la oscuridad, pero no sin antes hacerles sufrir, sin hacerles todo el daño que ellos me provocaron, hasta que se arrodillasen ante mí, pidiendo perdón llorando ante mis pies, pero ese perdón no depende de mí, vendrá de la mano de la Muerte, que será quien corte el hilo de sus inútiles vidas...
Aunque me hicieron daño, sé que ahora soy mejor, me hicieron más fuerte, y logro apartar de mí a la impotencia, en cuanto a los remordimientos... No sé qué son, mi conciencia murió hace tiempo, y no pretendo resucitarla.
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminar